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El Real Madrid le debe una Champions a la Juventus

16 mayo, 2019
Por Mariano Ahijado

En un partido del Mundial de España 1982 en el que se enfrentaba Francia y Kuwait, el hermano del emir del país asiático, con una visión privilegiada desde la grada, bajó al campo y convenció al árbitro para que anulara el cuarto gol de les blues. Esta manera grotesca de rearbitrar un partido la perfeccionó la FIFA tres décadas después en forma del VAR, un sistema de asistencia arbitral que se basa en la revisión de las imágenes y que se comenzó a implantar en las grandes ligas la temporada pasada. Si se hubiera aplicado la tecnología en el futbol desde mucho antes, el jeque no habría protagonizado ese hecho disparatado y el resultado de algunos trascendentales partidos habría sido diferente.

Final Champions League 1998. Real Madrid 1 – 0 Juventus

En junio de 2017, con motivo de la final de Champions League que enfrentaba al Real Madrid con la Juventus, la UEFA publicó un vídeo con siete tomas diferentes del polémico gol que marcó Mijatović en la final de 1998 contra los turineses y que les valió la ‘séptima’. Cuando se le pregunta al exjugador si se encontraba en fuera de juego, no recurre a las imágenes que advierten que estaba adelantado, sino que aduce que los italianos no protestaron. “Me encanta el VAR. Ojalá hubiera existido el videoarbitraje antes porque la pregunta me persigue desde hace 20 años”, afirmaba en Voz Pópuli. “Aunque el resultado habría sido el mismo”, añadía. Hay madridistas que piensan que la tecnología está de su lado.

Final Mundial Inglaterra 1966. Inglaterra – Alemania (4-2)

Dos décadas después de la batalla de Stalingrado entre el ejército rojo y los nazis en la que hubo dos millones de bajas, se jugó la final del Mundial de Inglaterra entre los anfitriones y Alemania. El juez de línea soviético Tofik Bahramov dio por gol un tiro de Geoff Hurst que no entró. Supuso que los ingleses se adelantaran en la prórroga. En 2004 Inglaterra jugaba un partido en Baku, donde había nacido su héroe. Algunos aficionados vistieron camisetas rojas en las que se leía Bahramov 66. Hay una hermosa leyenda que cuenta que, en su lecho de muerte, el árbitro solo acertó a decir la palabra Stalingrado. Jonathan Mayo, autor de La final del Mundial 1966: minuto a minuto, lo desmiente. El estadio de la selección azerí lleva su nombre. Algo bueno debió de hacer.

Fase de grupos Mundial Alemania 2006. Croacia 2 -2 Australia

Graham Poll amonesta al croata Šimunić en el minuto 61 por derribar a Kewell. El inglés le saca la segunda tarjeta en el 90 por hacer una falta a Viduka pero se le olvida expulsarle. Nada más pitar el final, Šimunić protesta al árbitro airadamente. Este le saca la tercera amarilla y por fin la roja. Poll, uno de los favoritos para pitar la final, terminó su participación en el Mundial antes de tiempo. En la siguiente temporada de la Premier los aficionados le recibían con cartulinas amarillas con un número tres en grande y le cantaban ‘World Cup, and you fucked it up (fuiste al Mundial y la cagaste)’ con la música de Go West de Pet Shop Boys. Probablemente el VAR no habría alterado el resultado, pero sí habría ayudado a que Poll arbitrara la final.

Final Copa Africana de Naciones 2000. Camerún 2 – 2 Nigeria. (4-3) en penaltis

La Nigeria de Finidi y Kanu consiguió igualar los goles iniciales de los cameruneses Samuel Eto’o y Patrick M’Boma y la final, celebrada en Lagos, acabó en empate. Ya en la tanda de penaltis, el árbitro no dio por válido un lanzamiento de los nigerianos que había traspasado la línea y Camerún se hizo con la Copa. Los aficionados locales invadieron el campo. La policía cargó y lanzó gases lacrimógenos. Los disturbios no se extendieron fuera del estadio. “Las calles estaban vacías durante el partido y así permanecieron al caer la noche. Los aficionados lloraron en casa una nueva derrota contra los vecinos”, se narraba en el diario Vanguard. Era la tercera vez (1984 y 1988).

Final Mundial Italia 1990. Alemania 1 – 0 Argentina

Calificada como una de las finales más aburridas de los mundiales, el árbitro pitó una falta dentro del aérea del argentino Sensini a Völler en el minuto 85. Andreas Brehme, el defensa que tiró y marcó el penalti, admitió en El País 16 años después que no había sido falta. El árbitro mexicano Edgardo Codesal sigue firme en su decisión, aunque le habría gustado no tener que pitarlo. “Cada vez que me cruzo con algún argentino me recuerda esa jugada. ¿Por qué habrá existido, con lo poco que faltaba para el final?”, le confesaba al periodista Miguel Scime. Seguro que algunos de estos argentinos que se dirigen a él dibujan una tele imaginaria con sus manos.

Octavos de final Mundial Corea del Sur y Japón 2002. Corea del Sur 2 – 1 Italia

Byron Moreno pitó un penalti dudoso a favor del anfitrión, expulsó a Totti y anuló un gol válido de Tommasi en la prórroga, que habría supuesto el pase de Italia a Cuartos. Tres meses después el árbitro ecuatoriano fue suspendido 20 partidos por alargar 13 minutos un encuentro. Tiempo suficiente para que Liga de Quito marcara dos goles –en octubre había elecciones en los 15 distritos de la capital y él se presentaba–. Su eslogan era ‘Tarjeta roja a la corrupción’. En 2010 voló a Nueva York con seis kilos de heroína para redimir deudas. Fue pillado y sentenciado a dos años y medio de cárcel. Cumplió condena en la prisión de Brooklyn, en la que organizaba partidos de fútbol, según The Globe and Mail. Salió cuatro meses antes por buen comportamiento. Juego limpio, por fin, entre rejas.

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